Define la métrica antes de implementar
El error clásico es implementar y luego preguntarse si "ha ido bien". Decide antes qué vas a medir. Sin una métrica de partida, no hay ROI que calcular.
Qué métricas usar
- Horas ahorradas a la semana en una tarea concreta.
- Tiempo de respuesta al cliente (de horas a segundos).
- Presupuestos reactivados o leads recuperados.
- Ventas cerradas atribuibles al nuevo sistema.
Comparar antes y después
Toma una foto de la métrica durante dos semanas sin IA y dos semanas con IA. La diferencia, comparada con el coste (herramientas + mantenimiento), es tu retorno. Si un asistente te devuelve cinco horas semanales, el cálculo es evidente.
Trampas al medir
No midas "sensaciones" ("parece que va más rápido"). No atribuyas a la IA mejoras que venían de otra cosa. Y cuidado con el mantenimiento: un sistema que ahorra tiempo pero exige mucha supervisión puede tener un ROI peor del que parece. Cuando la métrica no se mueve, lo honesto es cambiarlo o retirarlo.